Javier Sotomayor dará pláticas motivacionales a talentos del CEDAR



El plusmarquista mundial en salto de altura, el cubano Javier Sotomayor, que está en la capital del Estado desde hace unos días impartiendo pláticas y charlas motivacionales, donde expone sus experiencias en las grandes competencias, pero también da cuenta de algunos aspectos de su exitosa carrera deportiva, este jueves por la mañana atenderá a un grupo de talentos deportivos, dijo el metodólogo Francisco Menéndez Botanez.

A invitación expresa de la dirección general del Instituto del Deporte de Campeche que dirige el Arq. Jorge Carlos Hurtado Montero, el antillano aceptó dar las pláticas y su charla motivacional a los poco más de 170 alumnos del Centro Estatal de Alto Rendimiento, esto a partir de las 10:00 de la mañana, en el Cine-Teatro Joaquín Lanz, de la Universidad Autónoma de Campeche.

Javier Sotomayor Sanabria, originario de Matanzas, Cuba, es un saltador que durante su época dorada fue el mejor del planeta en su disciplina con 2.45 metros; ostenta los récords mundiales tanto al aire libre como en pista cubierta, y durante su trayectoria deportiva logró un título olímpico, dos campeonatos mundiales, cuatro campeonatos en pista cubierta, y tres títulos panamericanos, entre otros triunfos; su primera plusmarca la implantó cuando tenía dieciséis años.

Los primeros pasos en el atletismo de Javier Sotomayor, iniciaron desde muy joven; a los diez años ya practicaba en el salto de altura, a pesar que se mostraba muy temeroso de la prueba y prefería las carreras de velocidad; los trece, cuando su entrenador era Carmelo Benítez, logró una marca de 1,65 metros y a los catorce, se dice que superaba los dos metros.

 Por esos méritos obtuvo una beca para estudiar en la Escuela Superior de Perfeccionamiento Atlético (ESPA), donde comenzó a ser entrenado por José Godoy; aunque a veces su ánimo decaía, era su abuelo el que le motivaba a cumplir con sus tareas.

En 1984, y a los dieciséis años, estableció la marca mundial juvenil aún vigente de 2.33 metros en La Habana; de hecho, él ostenta las tres mejores marcas de esa categoría, siendo las otras de 2,31 m (La Habana), y 2,30 m (Londres), todas conquistadas en el mismo año. En 1986 asistió al primer campeonato mundial Junior, que tuvo lugar en Atenas, Grecia, y se agenció el primer lugar con un salto de 2,25 m. Ya un año antes había asistido a una competencia en categoría Senior en los Juegos Mundiales en Pista Cubierta, en los que se ubicó en el segundo puesto con un resultado de 2,30 m.

Para 1987 se estrenó en dos importantes eventos: en los Juegos Panamericanos de Indianápolis, donde obtuvo el primer lugar y registro de 2,32 m; y en el Campeonato Mundial de Roma, en el que se ubicó en el noveno puesto con marca de 2,29 m.

 El año 1988, Sotomayor se sumó a la élite del atletismo cuando contaba con veinte años cumplidos. En el Gran Premio Diputación de Salamanca, España, el día 8 de septiembre superó por un centímetro el récord mundial de 2,42 m del sueco Patrik Sjöberg. De esta manera, se convirtió en el quinto plusmarquista en la historia del atletismo cubano; por dicha hazaña fue reconocido como el mejor deportista mundial masculino, por parte de la Asociación Española de Prensa Deportiva.

Cabe agregar que ese año se vio impedido de asistir a los Juegos Olímpicos de Seúl, debido al boicot del que fue parte Cuba junto a otros países en apoyo a Corea del Norte. Tiempo después aseveraría que, lejos de sentirse frustrado, era una decisión que los atletas cubanos entendían perfectamente.

Los buenos resultados continuaron en 1989 cuando implantó nuevas marcas mundiales, tanto en pista cubierta como al aire libre. En el primero de ellos, alcanzó los 2,43 m en el Campeonato Mundial en Pista Cubierta de Budapest, Hungría; y en el campeonato Centroamericano y del Caribe de Atletismo de San Juan, Puerto Rico, superó su propio registro absoluto con un salto de 2,44 m, el día 29 de julio.

Sin embargo, en 1990 una lesión en el pie le alejó de las competencias. Además, su entrenador José Godoy falleció a principios del año, lo que representó un fuerte golpe emocional para Sotomayor; pese a todo, y bajo la dirección de su nuevo entrenador Guillermo de la Torre, regresó con la conquista de la medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de la Ciudad de México.

Luego, en 1991 hizo su segunda aparición en un Campeonato Mundial, el cual tuvo lugar en Tokio, Japón, y se ubicó segundo con 2,36 m, siendo superado por el estadounidense Charles Austin (2,38 m). Asimismo, en marzo de ese año compartió el tercer puesto con el soviético Alexei Yemelin (2,31 m) en el Campeonato Mundial en Pista Cubierta de Sevilla; y en agosto se agenció su segunda victoria consecutiva en Juegos Panamericanos con marca de 2,35 m, los cuales se desarrollaron en su país.

Todo esto es una apasionante historia de la que hace un pequeño repaso y habla de sus experiencias, de todo lo que tuvo que sufrir para llegar a ser el más grande saltador de la historia, además otras charlas que dará el antillano.

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